Nota

El contenido de este blog se lee de abajo a arriba, excepto los enlaces en los que ponga (relato completo), que se leen viceversa- de arriba abajo.


sábado, 3 de noviembre de 2018

Eric parte 2





Eric se acercó sigilosamente por detrás al tipo que estaba gritando a Emma. El joven, con un brazo le agarró el cuello a Vicente mientras con la otra le daba una serie de puñaladas en el corazón. Vicente cayó al suelo sin vida.
-¿Y la testigo?-preguntó Emma tocándose su cabello rubio.
-Vamos a rematarla.- respondió este jactándose.
Los dos asesinos volvieron a la cocina. No la vieron. Ella se tocó el anular y le entró el miedo. Eric abrió con violencia todas las puertas de los armarios , intentando encontrar a Elsa. No hubo suerte, este se quitó la gorra y lo lanzó con fuerza al suelo, haciendo que se su pelo se alborotase. Se lo colocó un poco. Con sus ojos del color avellana hinchados, ordenó de malas maneras a su novia que la buscase.

Mientras en el porche, Elsa estaba escondida detrás de una pared, con la bata arrastrándole por los suelos. Miró asustada hacía la salida. Corrió como un coyote hasta la valla delantera, caminando hacia  la puerta del patio. Oyó  un grito que provenía del porche. Se dio la vuelta. Emma apuntó con una pistola de mentira a Elsa, pero al no estar la punta roja pintada por encima, parecía de verdad. Además la testigo no lo diferenció  bien.
-Acércate, vamos.- dijo Emma, no dejando de apuntarla.
Elsa Yang al estar dentro de la casa , la obligaron a ir al salón donde estaba el cuerpo sin vida de Vicente. Eric entró en la cocina. Saludó a la testigo mientras se peinaba un poco con un cepillo que cogió del baño. Con la otra mano sacó la navaja.
-Sabes, eres un testigo que hay que eliminar.- dijo Emma mientras ponía una sonrisa maligna.
-¿Por qué? ¿por qué yo?-preguntó Elsa asustada y con la cara hinchada de las lagrimas que le caían de sus ojos.
-¡Ay guapa! ¿de veras que no lo sabes?-se jactó la joven rubia.
-¿No me reconoces?-preguntó Eric riéndose.
 -No.-mintió Yang, mientras hablaba en bajo y hacía chasquidos con un dedo.
-¡Mentira!-gritó Eric agarrando a Elsa de su delgado cuello.
Yang echó un rápido vistazo a la pareja. No paró de caérsele lagrimas de los ojos, de lo aterrada que estaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario