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sábado, 1 de diciembre de 2018

Pedro parte 3


Tras ese incidente, pasé de ser la mano derecha de alguien importante, a convertirme en un jefe. Aprendí a respetar a mi competencia y a tratar bien a los míos. Nunca se lo dije a nadie, ni siquiera al amor de mi vida, Elsa Yang.

En ese momento Eric me lanzó el objeto con rabia a la cara y me dijo todo chulo.
-¿Quien que te crees que eres capullo? ¿mi padre?
Mi socio fue a por mí con la navaja en mano. Guardándome el cigarro en el bolsillo, esquivé el golpe y le di un codazo en la espalda. Eric cayó al suelo. Por dentro estaba furioso porque amenazó a mi novia. En ese momento, me puse encima de él y le rompí el brazo. Un grito de dolor salió de la boca de ese cerdo. En ese momento, me preguntó dando patadas al suelo.
-¿Como supiste que estaba aquí?
-Por la descripción que hizo Elsa, te ha delatado idiota.- tragué saliva.- Cuando planés matar a alguien, nunca dejes cabos suelto.

Le di un golpe seco en la nuca que le dejó inconsciente. Me levanté y fui a la cocina, busqué por todas partes un celo para atar a mi socio. Le tapé la boca. Cogí el mechero. Tras eso, vi como Elsa  empezaba a abrir los ojos y a ver la situación con claridad. Me puse un pasamontañas para que no me reconociese. Ella al verme se sonrojó y se fijó en su salón. Al ver la situación, le dije que me siguiese con voz ronca. Agarrándola de su delgada mano, la llevé hasta fuera, a la calle. Estando en medio de la calzada, ella me miró fijamente a mis pequeños ojos verdes claros. Me dieron ganas de besarla en aquellos momentos.
-¿Quién eres?-me preguntó Elsa, mirándome fijamente. Estaba intentando averiguar quién había detrás del pasamontañas.
-Un héroe misterioso del que no se puede saber la identidad.- dije sonriendo y poniendo la voz ronca para que no me reconociese.
-Pero ¿por qué lo has hecho?
-Por ti, porque te amo. Y te amé desde el primer momento en que te vi.
Ella me levantó un poco el pasamontañas, la sujeté su mano para que no siguiera, así mantenía la identidad del misterioso héroe.  

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